Para nosotras las mujeres :
Hemos sido educadas en la “prudencia y la resignación” para ser sacrificadas, generosas, sensibles y al servicio de los hijos, padres y por supuesto del esposo. ¿Como te consideras? Chica buena o mala. De las mujeres se esperan buenas formas y maneras de ser y de estar; sabemos que debemos ser educadas y cuidadosas con el lenguaje, con nuestros gestos, con nuestra forma de vestir; debemos sobre todo guardar las apariencias porque ante todo somos “señoras”… Y es que aún en nuestros días, de nosotras las mujeres se esperan actitudes y comportamientos diferentes a los que se aguardan en el género masculino.Y es que unos y otras hemos sido educados con normas y principios bien diferenciados en lo referente a la sexualidad.
Muchas mujeres
han seguido fielmente lo que se esperaba de ellas, silenciando sus deseos, sueños e intereses para no defraudar, desentonar, siendo “buenas chicas”, esperando al amante que todo lo sabe, dejándose hacer y si es preciso fingiendo algún que otro orgasmo, unas veces para poner fin a ese encuentro y otras para que su compañero sexual se sintiera “un buen machote”, y todo esto creyendo que así se evita estar en los labios de la amoralidad…
Una chica buena? ;
O como diríamos «sumisa», sometida a las reglas del hombre dejandose llevar siempre por las iniciativas de él, esperando que él la sorprenda para tener un orgasmo pero si todo anda mal esos deseos se truncan, la chica buena le cuesta tomar la iniciativa o ser ella la que tome las riendas de la relación sexual sabemos por que? por temor a que se nos critique como una puta porque para esta sociedad machista «ella jamas debe saber esas cosas» bueno aun en la actualidad siguen existiendo esos prejuicios. Otras mujeres si que son pocos experimentadas y se dejan llevar para ser una «chica buena» porque les gusta y excita más.
Como en la mayoria de mujeres
sabemos lo que queremos y no dudamos por un minuto en conseguirlo, menos cuando se trata de satisfacernos sexualmente para muchas es muy importante encontrar a ese amante perfecto en la cama, que muy aparte que encaje entre el tamaño, color, textura entre otras cosas más, es aquel que entre en nuestro juego y se deje llevar. Porque como toda «Chica mala» es ella la que toma la iniciativa que sale de lo común, experimenta con él y su cuerpo, lleva juegos, improvisa se adelanta a los hechos busca su comodidad y sobretodo busca su maximo punto de placer el «orgasmo» pero no es egoista trata de que su acompañante disfrute y goce de este momento pues ella sabe como, donde y cuando.